lunes, 23 de marzo de 2026
Pollo al curry
martes, 17 de marzo de 2026
MI SUEGRA
Yo quiero
bien a mi suegra
por haber
parido a mi esposa,
igual que
adora al rosal
el que se
lleva la rosa.
Por haber
parido a mi esposa
yo quiero
bien a mi suegra,
igual que
adora la tapia
el que
cultiva la yedra.
Yo quiero
bien a mi suegra,
que a mi
esposa me ha parido,
igual que
adora mi esposa
mucho y bien
a su marido.
Por haber
parido a mi esposa
a mi suegra
bien la quiero,
igual que
adora los campos
el que
recoge romero.
Yo quiero
bien a mi suegra,
que a mi
esposa me ha parido,
igual que
adora al garbanzo
el que le
gusta el cocido.
Por haber
parido a mi esposa
a mi suegra
quiero bien.
¡Lástima que
no pariera
como mi
esposa otras cien!
miércoles, 11 de marzo de 2026
STENT
A mi amigo Eduardo
le han puesto otro stent en el corazón
y sigue fumando,
el maricón,
como si morirse
no fuese tan importante.
El día que me falte
este amigo,
como ya me faltan otros,
me llevaré un buen disgusto;
y a la poesía,
que es su fuerte,
la temblarán las piernas
y la darán sudores
y ya no la bajará la regla.
¡Bendito stent
y maldito tabaco!;
compartiendo piso
en el pecho de mi amigo
el ángel de la guarda
y el mismísimo diablo.
Y yo tragando humo
como un condenado,
y leyendo poemarios
que huelen a cigarro;
es el precio que tengo que pagar
para disfrutar de su compañía,
de su charla serena
y de su ginebra Xoriguer de Mahón,
donde nació por azar,
o más bien por destino
(militar)
para luego ser cántabro
o no sé si más bien santanderino
(a ver si esto me lo explica bien un día,
quiero decir una noche, o madrugada,
de café, poesía, charla y ginebrazo),
para luego venir a penar a Carabanchel
(pero fuera de la cárcel)
y acabar en la calle Guabairo,
que parece que estamos en el Caribe, coño,
con dos gatos que no pueden ser más distintos:
el uno se esconde cuando llego
y no dice ni fu
y el otro viene mimosos y se me sube a las piernas
para que le acaricie mientras sorbo mi café
y le intento convencer a Eduardo
de que escriba un soneto
(que no lo ha hecho nunca, el jodío),
pero es imposible
(como lo de dejar de fumar),
tiene su poética ya definida
y cambiarle una coma
o cercenarle una rima
es querer subir al Everest en pelotas
o bajar a la fosa de las Marianas buceando a pulmón.
En fin, que escriba como le dé la gana,
que no soy su corrector;
pero que me siga invitando
a café, poesía y ginebra de Mahón.
Y como tampoco soy su cardiólogo,
que fume lo que quiera.
¡Pero, cojones,
que no se me muera!
Cuarentena
domingo, 8 de marzo de 2026
Estimado Sr. Dédalo
jueves, 5 de marzo de 2026
SONETO ACRÓSTICO A ARACELI SÁNCHEZ
Amiga —¡qué alegría así llamarte
Reconociendo tu coraje humano!—,
Acumulas ofrendas en tu mano,
Caricias tu sonrisa nos reparte.
El cielo, del que debes formar parte,
Le sentimos contigo más cercano;
Inviernos no permite tu verano
Si en la nieve tu risa se hace arte.
Aumentas con tu fértil alegría
Nuestra ansia de vivir también a fondo
Con alma enternecida de clavel.
He aprendido de ti la poesía,
El jugo de tu corazón redondo,
Zafiro que en su luz destila miel.
martes, 3 de marzo de 2026
LA SALVACIÓN
Si la salvación estuviese en los templos, ¡qué fácil sería salvarse! ¡Qué alegre iría entonces yo a los templos tres veces por semana: viernes a la mezquita, sábado a la sinagoga y los domingos a misa!
Si la dicha estuviese en el jolgorio y el festejo, ¡qué fácil sería ser feliz! No me perdería yo entonces una fiesta y sería el rey de los saraos y el príncipe de las discotecas.
Si la justicia estuviese en nuestros corazones, ¡qué fáciles serían entonces la paz y la concordia! Confiado recorriera entonces yo el mundo cruzando todas las naciones y reconociendo en cada persona a un semejante.
Pero ni la salvación ni la dicha ni la justicia están ahí, al alcance de la mano, en una estantería del pasillo central del autoservicio.
Y. sin embargo, no todo está perdido, renace la esperanza:
han puesto de oferta esta semana las bolsas de basura y el papel higiénico.