domingo, 17 de mayo de 2026

ADUDAMIENTO

 


¡¿Será posible que ahora,

cuando más cuajado y recio estoy,

se me emasculan las certezas,

se me encallejonan los confines,

se me hibridan los festivos con los días laborales

y paso de los juernes a los dominlunes

y de los primaveranos a los otoñinviernos

perdiendo la fe y recuperando la esperanza

como el niño que soy avejentado por el futuro,

como el viejo que soy aniñado por el pasado,

como el eterno adolescente que soy

en la adolecida duración del presente?!

 

Pues en esto me he convertido yo oy,

en un revés de mí, en un ím,

en un ser que es res,

que va hacia de donde viene

y viene de hacia donde va

y le has pillado justo en medio del camino

y justo en el momento en que se ha dado cuenta

de que la encrucijada es una rotonda.

 

Y ahora estate calladito

y déjame pensar

si me merece la pena acelerar el paso

o me conviene recular.

martes, 12 de mayo de 2026

COPLAS DEL ENAMORAO

 


El amor que yo te tengo

nadie le puede igualar,

que te quiero cuando duermo

y también al despertar.


Dices que me quieres mucho;

¡mucho más te quiero yo,

que te quiero todo el día

y cuando se pone el sol!


El amor que yo te tengo

no puede igualarle nadie:

te quiero cuando respiro

y cuando me falta el aire.

El redentor (parábola)



El redentor de los inválidos les arengaba con ardorosas palabras incitándoles a la acción. Pero unos no le oían porque eran sordos, otros no le encontraban porque eran ciegos y los demás no podían seguirle porque estaban lisiados.

miércoles, 6 de mayo de 2026

LOS MOZOS DEL PUEBLO (canción de moza)



Los mozos del pueblo, madre,

son muy pendencieros;

por eso quiero casarme

con un forastero.

 

Con un forastero, madre,

que sea tranquilo;

que no quiero vivir

con el alma en vilo.

 

Con el alma en vilo, madre,

vive mi hermana

desde que se ha casado

con Pedro Maraña.

 

Con Pedro Maraña, madre,

no me casaba yo

aunque no hubiera otro mozo

en todo el alrededor.


Pero al alrededor, madre,

hay mozos bien buenos;

yo me casaré con uno

que no sea del pueblo.

 

Los mozos del pueblo, madre,

son muy garrulos:

¡antes me quedo soltera

que casarme con uno!


Los mozos del pueblo, madre,

son muy catetos:

¡antes que casarme con uno

monja me meto!


Sor Viandas

Sor Viandas, la despensera, estaba gorda como un trullo. El pecado de la gula no la pillaba nunca porque iba siempre muy por delante de él. Atacaba los embutidos y los quesos de la despensa sin contemplaciones. La madre abadesa lo sabía, pero no la decía nada porque era su prima y porque por su culpa estaba recluida en el convento. Años atrás la había birlado el novio, cuando eran las dos mocitas y su prima estaba ennoviada con el Casimiro, el hijo del molinero, y llegaron las fiestas del pueblo, la Purísima y San Roque, para más señas, y ella se puso a bailar con él un agarrao y le clavó los pezones y él la arrimó la cebolleta y acabaron calientes y se fueron pa los prados a hacer guarrerías.

Aquello trajo cola y hubo líos entre las familias, que hasta ese momento estaban muy bien avenidas y comían todos juntos el día de la fiesta, la Purísima en casa de los unos y San Roque en casa de los otros; además de hacer la matanza a medias y cambiarse las tierras que les lindaban, para mayor rentabilidad.

La cosa se resolvió mandando a las dos al convento y dejando al Casimiro sin ninguna; y así anda, el pobre, más soltero que la una y con cierta propensión al tintorro, que cogió mala fama con el episodio aquel y ya no se le arrimó ninguna.

En el convento, la abadesa llegó a abadesa porque estaba más preparada y era más lista. Y sor Viandas llegó a despensera porque era lo que la gustaba y porque así se lo exigió a su prima cuando llegó a abadesa, bajo amenaza de contarle a las otras monjas por lo bajini sus devaneos de mozuela para socavar su autoridad. La madre abadesa, claro está, prefirió perder tres chorizos y dos quesos a la semana, antes que su piadosa credibilidad para el resto de sus días, y sobre todo ahora que aspiraba al puesto de Superiora General de su congregación.

jueves, 30 de abril de 2026

LA VUELTA AL CORAZÓN EN 80 CANCIONES Y 80 SENTIMIENTOS, 3

3. BONDAD. Rozalén – “Girasoles” (Cuando el río suena…, Sony, 2017)

Retomamos los sentimientos positivos. Nos toca ahora la bondad, sentimiento muy habitual entre la gente corriente, por fortuna.


LA VUELTA AL CORAZÓN EN 80 CANCIONES Y 80 SENTIMIENTOS, 2

 2. ODIO. Bring Me The Horizon - "Go To Hell, For Heaven's Sake" (Sempiternal, RCA/Epitaph, 2013)

Y del amor pasamos al odio, sentimiento que, afortunadamente, no es tan frecuente como el amor, pero al que se puede llegar por muchas causas y una de ellas es precisamente la frustración amorosa. Por lo general se odia a quien nos causa daño y se le corresponde deseándole lo peor; que se vaya al infierno, por ejemplo, como en esta canción de la banda británica Bring Me The Horizon.