domingo, 8 de marzo de 2026

Estimado Sr. Dédalo

 


Estimado Sr. Dédalo:

¡Pero, hombre, por Dios! ¿Cómo se le ocurre a usted fabricar unas alas pegando las plumas con cera, teniendo a su disposición en nuestros establecimientos una variada gama de los más potentes pegamentos industriales?

Para sus próximos proyectos cuente con nuestro asesoramiento y evitará descalabros. Visite cualquiera de nuestras tiendas, donde será convenientemente atendido por nuestro personal especializado, que le recomendará el tipo de materiales y pegamentos más adecuados para llevar a cabo sus proyectos con calidad absolutamente profesional.

Entre nuestra variada gama de adhesivos superpotentes tenemos el LOOLIFT 480, de secado instantáneo y resistencia a altísimas temperaturas, por si quisiera su hijo Ícaro volver a acercarse al sol, pero sin que se le derritan las alas, como le pasó con la cera, y sin pegarse el porrazo que se pegó, que fue de dimensiones míticas y ha quedado en los anales de la historia.

Y si esta marca no es de su agrado, tenemos otras: TEROSON PU 6700 M, B-7000, WURTH SUPER FAST, JXUX 498, FORCH, ARALDITE, PATTEX, UHU, KAFUTER, PETEC, GEB, MUGAR, WOLFPACK, WEICON, 3M, IRONTEK IT 118 y cualquier otro producto que usted nos demande.

No lo dude. Consúltenos. Estamos a su servicio. Ayudar a conseguir lo imposible es nuestro lema.

                           Atentamente, 
                           Salustiano Pegamoide, Director de Atención al Cliente de Lirón Merlín.

jueves, 5 de marzo de 2026

SONETO ACRÓSTICO A ARACELI SÁNCHEZ

 

Amiga —¡qué alegría así llamarte

Reconociendo tu coraje humano!—,

Acumulas ofrendas en tu mano,

Caricias tu sonrisa nos reparte.

 

El cielo, del que debes formar parte,

Le sentimos contigo más cercano;

Inviernos no permite tu verano

Si en la nieve tu risa se hace arte.

 

Aumentas con tu fértil alegría

Nuestra ansia de vivir también a fondo

Con alma enternecida de clavel.

 

He aprendido de ti la poesía,

El jugo de tu corazón redondo,

Zafiro que en su luz destila miel.

martes, 3 de marzo de 2026

LA SALVACIÓN

 


Si la salvación estuviese en los templos, ¡qué fácil sería salvarse! ¡Qué alegre iría entonces yo a los templos tres veces por semana: viernes a la mezquita, sábado a la sinagoga y los domingos a misa!

Si la dicha estuviese en el jolgorio y el festejo, ¡qué fácil sería ser feliz! No me perdería yo entonces una fiesta y sería el rey de los saraos y el príncipe de las discotecas.

Si la justicia estuviese en nuestros corazones, ¡qué fáciles serían entonces la paz y la concordia! Confiado recorriera entonces yo el mundo cruzando todas las naciones y reconociendo en cada persona a un semejante.

Pero ni la salvación ni la dicha ni la justicia están ahí, al alcance de la mano, en una estantería del pasillo central del autoservicio.

Y. sin embargo, no todo está perdido, renace la esperanza: han puesto de oferta esta semana las bolsas de basura y el papel higiénico.

miércoles, 25 de febrero de 2026

MÁS DIFÍCIL TODAVÍA




Cada día es más difícil encontrar

amantes con contrato vitalicio,

cada noche es más difícil encontrar

luciérnagas que no sean LED,

cada hora es más difícil encontrar

un minuto en el que respirar sintiendo el aire,

cada verano es más difícil encontrar

aquella playa nocturna del primer baño desnudos,

cada funeral es más difícil encontrar

una esperanza en la resurrección;

cada achaque, cada revisión médica, cada susto

es más difícil encontrar vestigios

de la juventud perdida;

cada viaje es más difícil encontrar

un paisaje que te diga Quédate,

cada juego es más difícil encontrar

al niño que jugaba a todas horas

y todos los juegos le divertían,

cada madrugada es más difícil encontrar

una persiana que no haya sido levantada.


Y, sin embargo, los auténticos malabaristas

no se rinden

y ensayan cada día

el más difícil todavía.

lunes, 23 de febrero de 2026

EL ANCIANO Y LAS PALOMAS


El anciano llega parsimonioso al parque con su bolsa de pan duro. Se sienta en el banco más apartado y desmiga en derredor los chuscos. Empiezan las palomas a acudir. Cuando las aves le rodean por completo esboza una sonrisa de complacencia. Echa mano a la chaqueta y saca su viejo chisquero de un bolsillo y del otro un petardo.

¡Bum! Las palomas levantan el vuelo todas al unísono con un estruendo casi similar al del petardo. El anciano ríe a carcajada limpia enseñando las encías desdentadas. 

Es la última vez que juega a ser niño. Mañana morirá. Agonizará escuchando el aleteo de esas palomas, que se le llevan, que se le llevan...  

sábado, 21 de febrero de 2026

El diluvio personal

Tú no sabes lo que es vivir bajo un paraguas. Tú no sabes lo que es pisar ranas con los pies desnudos, ni dormir con las sábanas mojadas, ni esperar a las citas bajo la lluvia sin soportales, ni vestir a todas horas este impermeable gris, ni conducir siempre con el limpiaparabrisas activado. Tú no sabes lo que es no poder sentarse en una terraza a tomar el sol y una cerveza, renunciar a ir a la sierra, a pasear por la playa, a participar en merendolas campestres. Tú no sabes lo que es comer la sopa aguachinada y beber vino aguado. Tú no sabes lo que es que de la humedad te salgan hongos entre los dedos de los pies y que en vez de cruzarte por las calles con gatos y perros te cruces con sapos y renacuajos. Tú no sabes lo que es vivir siempre pendiente de las nubes, meter cada dos por tres los pies en un charco, que la humedad te cale hasta los huesos y más allá, hasta la raspa del alma.


Tú no lo sabes. Y no lo quieras saber. Si alguna vez la lluvia te pilla en descampado, corre a guarecerte cuanto antes; corre, corre, corre, antes de que te empape y se encapriche de ti.

viernes, 20 de febrero de 2026

MIRADA HACIA EL OCASO (para Ángel a ciegas, poemario en ciernes)


Un río que se seca y deja peces boqueando y renacuajos sin patria ni futuro. Una panadería que cierra y el barrio, en vez de a pan cliente, huele ya solo a caca de perro. Una mujer que ha perdido el jugo ente las piernas y se cimbrea en vano sobre un hombre aburrido. Un anciano que pasa las mañanas procurando no morirse y las tardes pensando su epitafio. Un profeta que anuncia el fin de los tiempos cuando ya solo queda media hora. Una monja rememorando aquel lejano día en que perdió la virginidad. Un estudiante que pasa la última página del libro y no recuerda ni de qué materia hablaba. Un mártir que todavía sigue vivo cuando ya todos sus verdugos se han cansado de escarnecerle.

Y a lo lejos montañas escarpadas y un sol que solo se deja mirar cuando agoniza.