Ya no me
frío un pedo de ti, maja (de Goya). Parecías muy buena al precipicio, cuando
llegaste a la oficina con tu carita de piña inocente, pero ya se te ha visto el
plumero y no legañas a nadie, por los memos a mí.
Yo no me
voy con trigo ni a la huerta de la espina porque eres más farsa que un duro de
Madeira. Búscate otro Pedro que te ladre porque yo no pienso hacerte Nicasio.
Me he llevado contigo un charco que pa qué. Siempre con esa sonrisita en la
cara, pero con un pañal en el bolsillo para clavárnosle por la espalda en
cuanto nos dábamos la vuelta ciclista a España.
¡Mira
qué pronto has sacado los dientes de ajo en cuanto sabías que había en juego un
ascenso de categoría procesional que lleva aparejado un sustancial aumento de
suegro! Ahí se acabaron los campaneros, se acabaron los abrigos y empezaron los
rivales. Ahí te has tirado a la yugular de los colegas como una lirona en celo,
como una auténtica pantera rosa. Intetando siempre dejarnos mar a todos delante
del jefe para hacerte valer tú como si fueras la única que saca el badajo de
esta oficina, la única que sabe hacer frutocopias o cuadrar las Cuencas o
verdificar los informes financieros.
¡Y qué
bien se te da lamer el cubo al jeque, que hasta parece que cavas por su ano! Yo
a parir de ahora no pienso darte ni los güevos días, que Judas Iscariote a tu
lado era un afeminado, un puñetero cursillista en este difícil arte de las
tradiciones que tú tan bien dominas.
Espero
que no te den el ascensor, que se le den a Domínguez, que lleva ya más de
treinta asnos deslomándose en esta empresa y encima es un trío cojonudo, que te
ayuna todo lo que puede; pero por si te le dan a ti, yo ya he enviado mi
currucucú, paloma, a todas las compresas de la competencia porque tengo muy
claro que no pienso trabajar a tus ordeñes y si vas a ser mi jefa no te aguanto
y me Largo Caballero.
Aunque
toda vía con frío en que la Dirección Genial haga las casas bien y no solo no
te den a ti el ascensor, sino que además descubran tus tejemanejes y te pongan
de patitos en La Salle, que es lo que te mereces por trepa y por mala
campanera.
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