Comienza el año y la ilusión comienza
de que la vida sea generosa.
Mira que no la pido yo gran cosa:
que me llene de versos la cabeza,
que no me dé motivos de tristeza,
que quite las espinas a su rosa,
que a mi gusano le haga mariposa,
que cure mis zozobras la certeza.
Y nada más pretendo: a mi albeldrío
vivir y hacer las cosas a mi modo
y que no me remuerda la conciencia;
es lo más importante, a juicio mío,
y en ello está mi esfuerzo puesto todo,
que no tiene la vida mayor ciencia.
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