Tú no sabes lo que es vivir bajo un paraguas. Tú no sabes lo que es pisar ranas con los pies desnudos, ni dormir con las sábanas mojadas, ni esperar a las citas bajo la lluvia sin soportales, ni vestir a todas horas este impermeable gris, ni conducir siempre con el limpiaparabrisas activado. Tú no sabes lo que es no poder sentarse en una terraza a tomar el sol y una cerveza, renunciar a ir a la sierra, a pasear por la playa, a participar en merendolas campestres. Tú no sabes lo que es comer la sopa aguachinada y beber vino aguado. Tú no sabes lo que es que de la humedad te salgan hongos entre los dedos de los pies y que en vez de cruzarte por las calles con gatos y perros te cruces con sapos y renacuajos. Tú no sabes lo que es vivir siempre pendiente de las nubes, meter cada dos por tres los pies en un charco, que la humedad te cale hasta los huesos y más allá, hasta la raspa del alma.
Ocho veces demostrado
Hace 11 años
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