La coneja, por chinchar a la zorra, presumía de paridora y la decía:
—¿No te da envidia verme parir 5 o 6 veces al año mientras tú solo pares una, y encima yo te doblo o te triplico la camada?
A lo que contestó la zorra, que es un poco más lista:
—No me da envidia, no, señora coneja, sino mucha alegría y gracias doy al cielo de que así sea; pues si fuera al revés y pariera yo cinco veces al año y tú solo una, todas mis crías se morirían de hambre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario