domingo, 14 de julio de 2024

Allí



Tras un largo y proceloso viaje, que duró varios años y atravesó latitudes y pasó por muchos ecosistemas y contempló innumerables paisajes, llegué allí.

—¿Es aquí? —pregunté sin más al primero que vi. Un viejo que parecía un niño me respondió con voz aflautada de mujer virgen:

—Aquí es, si procuras que lo sea.

Como me quedé perplejo intentando comprender su respuesta, continuó, solo que ahora me pareció más bien un niño avejentado, quizás por la sabiduría, y ahora el timbre de su voz era de madre primeriza:

—El punto de origen está claro: lo marca el lugar de nacimiento. Sin embargo, el destino es desconocido, porque lo marca la muerte, que es impredecible a menos que uno cometa la insensatez de atreverse a buscarla.

—¿Entonces cómo puedo saber que aquí es allí donde iba? ¿Cómo puedo saber que por fin he llegado? —repliqué con la zozobra de una duda insondable.

Sonrió. Pero ahora su sonrisa era la de una anciana que había criado muchos nietos huérfanos de madre. Su voz, en contraste, era áspera como la de un fumador empedernido:

—Solo has llegado si te detienes. Si continúas, este ya no es tu destino.

La anciana, que ya no sonreía y ahora presentaba el semblante de una niña a punto de echarse a llorar, parecía saberlo todo y no querer decir nada claramente. Me hubiera gustado que dijera simplemente: “Quédate” o “Vete”, y yo lo hubiera hecho; pero, al parecer, nadie quiere dar a los demás instrucciones exactas sobre la vida ni sobre la muerte, porque tanto la vida como la muerte son muy traicioneras y al primero que se complacen en traicionar es al que va dando consejos sobre ellas.

—No sé qué hacer, abuela —dije, aunque ya no tenía frente a mí a una anciana, sino a una joven hermosísima de mirada anhelante, que me habló, esta vez sí, con la dulzura propia de su aspecto:

—Muchos no se dan cuenta de que han vivido una vida equivocada por elegir un destino equivocado hasta que agonizan en ese lugar y son enterrados allí. Por eso luego en sus tumbas nunca se posan las abubillas.

Comprendí que era inútil hacer más indagaciones. Sin embargo, la joven frente a mí no había cambiado de apariencia en este intervalo y eso me animó. Podría ser un buen augurio.

Me he quedado aquí. Ahora bien, no tengo modo de saber si aquí es allí donde iba. Eso tal vez mañana pueda discernirlo alguno de vosotros de pie frente a mi tumba y grabarlo en ella, en una esquinita, a modo de nota a pie de página.

 


viernes, 5 de julio de 2024

Alternativas


—Dos alternativas tienes: o me obedeces en todo o te largas de casa y de paso te llevas a los putos críos.

Eso me dijo mientras se ponía el cinto tras la última paliza.
 
Pero había una tercera, señor juez, que para algo era yo la que cocinaba en casa.

sábado, 29 de junio de 2024

Barbaridades

Ácido Acebes prendió fuego a la casa de sus suegros porque decía que malmetían a su hija contra él, que puede que sea verdad, y ahí yo no entro.

La barbaridad no hubiera sido tan gorda si al llegar allí enrabietado tras discutir con la parienta hubiera echado la cerilla a la lata de gasolina y ya.

Pero es que el jodío se quedó por allí agazapado cuatro horas fumando como un descosido, así lo atestiguan las numerosas colillas encontradas en el lugar, hasta que vio que entraban por la puerta sus suegros, que venían de la capital de visitar a la tía Juliana, que la había dado un ictus.

Cuando Nastasio, su mejor amigo, le recriminó este detalle, él se limitó a decir: “Prender la chisquereta para no asar la chuleta…”

domingo, 23 de junio de 2024

Preferencias


Siendo yo muy joven, todavía un niño, me dijo mi abuelo paterno un día que me llevó al Parque Grande de Valladolid a ver los pavos reales y a montar en la barca, que yo era su nieto preferido. Yo le contesté al instante, porque ya entonces me gustaban sobremanera los juegos y asociaciones de palabras, que también él era mi abuelo preferido.

No había pasado ni medio mes de aquello cuando enfermó de muerte mi abuelo materno, que vivía en el pueblo y era con el que yo realmente me había criado. Cuando fuimos a visitarle y a despedirnos de él mis cinco hermanos pequeños y yo, que soy el mayor, acompañados de mis padres, me hizo un gesto para que me acercara y, casi sin fuerzas, me susurró al oído que yo era su nieto preferido.

Permanecí callado. No supe qué decirle. Me hubiera gustado contestarle que también él era mi abuelo preferido, pero eso no se lo podía decir porque ya se lo había dicho a mi otro abuelo y mi ingenuidad de niño no concebía una doblez tan gorda. Tal vez no hubiera mentido si se lo hubiera dicho. El caso es que a los pocos minutos expiró sin que yo fuera capaz de decirle nada, como seguramente él estuviera esperando, y me sentí fatal.

Aquel episodio me dejó marcado. Desde entonces sé que no hay que tener preferencias. Por eso no he tenido en toda mi vida más que un amigo, por eso no he conocido más que a una mujer, mi esposa, y por eso acabo de tener una tremenda discusión con ella que no sé si me costará la separación, porque ella está empeñada en tener otro hijo.

domingo, 16 de junio de 2024

29 manicomios

 


29 manicomios tiene la Comunidad de Madrid. He pasado ya por todos y son todos malísimos y sus gestores unos ineptos. Siempre que me ingresan me hacen compartir habitación con un tipejo repelente que se regodea en caracterizarse meticulosamente como yo hasta ser físicamente idéntico a mí, y en imitarme a la perfección en cada uno de mis gestos, de mis ademanes, de mis poses, hasta el punto de que nadie es capaz de distinguirnos. Eso sí, ideológicamente somos totalmente contrarios y chocamos como búfalos en celo y tenemos unas trifulcas tremendas. 

Cuando ya no puedo soportarle más, solicito el cambio de centro. Sí que me cambian, sí, pero no sirve de nada. No sé cómo se las apaña, no sé cómo engañará a los inútiles que gestionan este tipo de instituciones, pero el caso es que estoy un par de días a gusto, yo solito, y al tercero ya me le vuelvo a encontrar en mi habitación.


jueves, 6 de junio de 2024

La piraña socorrista

 


Cosa nunca vista:

¡una piraña socorrista

en la piscina municipal!

La ha contratado el concejal

sin proceso de selección, a dedo

–yo con estas cosas no puedo-.

Dicen que es prima de su cuñada,

¡y aquí no pasa nada!

Lo ampara el Ayuntamiento

por la Ordenanza de Socorrimiento

y el alcalde lo refrenda

—¡El alcalde!, ¡menuda prenda!,

que ha contratado de asesor

al novio de su consultor

y ha recalificado un terreno baldío

que era propiedad de su tío

y ya está construcciones Orujo

levantado chalés de lujo.

 

A algunos les parece bien

porque saben quién es quién

y quién puede darle una prebenda

al primer menda que se venda,

y quién puede darles un carguete

si se hacen su amiguete.

 

A muchos les parece mal,

pero les va a dar igual:

el alcalde es prepotente,

pasa mucho de la gente,

llama facha al disidente

y que le sigan la corriente.

 

Así que este año

mejor no me baño,

no sea que la piraña

me muerda la castaña,

que, como dice mi vecina,

¡cualquiera mete el culo en la piscina!


domingo, 2 de junio de 2024

Pesimistas


Es un truco muy viejo el de los pesimistas. Dicen “Todo es una mierda” y así pueden revolcarse en la mierda. Dicen “No se puede hacer nada” y así no tienen ni que mover un dedo.

Y entre queja y queja y crítica y crítica y lamento y lamento, en vez de corregir las injusticias, las van sacando tajada.