sábado, 29 de junio de 2024

Barbaridades

Ácido Acebes prendió fuego a la casa de sus suegros porque decía que malmetían a su hija contra él, que puede que sea verdad, y ahí yo no entro.

La barbaridad no hubiera sido tan gorda si al llegar allí enrabietado tras discutir con la parienta hubiera echado la cerilla a la lata de gasolina y ya.

Pero es que el jodío se quedó por allí agazapado cuatro horas fumando como un descosido, así lo atestiguan las numerosas colillas encontradas en el lugar, hasta que vio que entraban por la puerta sus suegros, que venían de la capital de visitar a la tía Juliana, que la había dado un ictus.

Cuando Nastasio, su mejor amigo, le recriminó este detalle, él se limitó a decir: “Prender la chisquereta para no asar la chuleta…”

domingo, 23 de junio de 2024

Preferencias


Siendo yo muy joven, todavía un niño, me dijo mi abuelo paterno un día que me llevó al Parque Grande de Valladolid a ver los pavos reales y a montar en la barca, que yo era su nieto preferido. Yo le contesté al instante, porque ya entonces me gustaban sobremanera los juegos y asociaciones de palabras, que también él era mi abuelo preferido.

No había pasado ni medio mes de aquello cuando enfermó de muerte mi abuelo materno, que vivía en el pueblo y era con el que yo realmente me había criado. Cuando fuimos a visitarle y a despedirnos de él mis cinco hermanos pequeños y yo, que soy el mayor, acompañados de mis padres, me hizo un gesto para que me acercara y, casi sin fuerzas, me susurró al oído que yo era su nieto preferido.

Permanecí callado. No supe qué decirle. Me hubiera gustado contestarle que también él era mi abuelo preferido, pero eso no se lo podía decir porque ya se lo había dicho a mi otro abuelo y mi ingenuidad de niño no concebía una doblez tan gorda. Tal vez no hubiera mentido si se lo hubiera dicho. El caso es que a los pocos minutos expiró sin que yo fuera capaz de decirle nada, como seguramente él estuviera esperando, y me sentí fatal.

Aquel episodio me dejó marcado. Desde entonces sé que no hay que tener preferencias. Por eso no he tenido en toda mi vida más que un amigo, por eso no he conocido más que a una mujer, mi esposa, y por eso acabo de tener una tremenda discusión con ella que no sé si me costará la separación, porque ella está empeñada en tener otro hijo.

domingo, 16 de junio de 2024

29 manicomios

 


29 manicomios tiene la Comunidad de Madrid. He pasado ya por todos y son todos malísimos y sus gestores unos ineptos. Siempre que me ingresan me hacen compartir habitación con un tipejo repelente que se regodea en caracterizarse meticulosamente como yo hasta ser físicamente idéntico a mí, y en imitarme a la perfección en cada uno de mis gestos, de mis ademanes, de mis poses, hasta el punto de que nadie es capaz de distinguirnos. Eso sí, ideológicamente somos totalmente contrarios y chocamos como búfalos en celo y tenemos unas trifulcas tremendas. 

Cuando ya no puedo soportarle más, solicito el cambio de centro. Sí que me cambian, sí, pero no sirve de nada. No sé cómo se las apaña, no sé cómo engañará a los inútiles que gestionan este tipo de instituciones, pero el caso es que estoy un par de días a gusto, yo solito, y al tercero ya me le vuelvo a encontrar en mi habitación.


jueves, 6 de junio de 2024

La piraña socorrista

 


Cosa nunca vista:

¡una piraña socorrista

en la piscina municipal!

La ha contratado el concejal

sin proceso de selección, a dedo

–yo con estas cosas no puedo-.

Dicen que es prima de su cuñada,

¡y aquí no pasa nada!

Lo ampara el Ayuntamiento

por la Ordenanza de Socorrimiento

y el alcalde lo refrenda

—¡El alcalde!, ¡menuda prenda!,

que ha contratado de asesor

al novio de su consultor

y ha recalificado un terreno baldío

que era propiedad de su tío

y ya está construcciones Orujo

levantado chalés de lujo.

 

A algunos les parece bien

porque saben quién es quién

y quién puede darle una prebenda

al primer menda que se venda,

y quién puede darles un carguete

si se hacen su amiguete.

 

A muchos les parece mal,

pero les va a dar igual:

el alcalde es prepotente,

pasa mucho de la gente,

llama facha al disidente

y que le sigan la corriente.

 

Así que este año

mejor no me baño,

no sea que la piraña

me muerda la castaña,

que, como dice mi vecina,

¡cualquiera mete el culo en la piscina!


domingo, 2 de junio de 2024

Pesimistas


Es un truco muy viejo el de los pesimistas. Dicen “Todo es una mierda” y así pueden revolcarse en la mierda. Dicen “No se puede hacer nada” y así no tienen ni que mover un dedo.

Y entre queja y queja y crítica y crítica y lamento y lamento, en vez de corregir las injusticias, las van sacando tajada.

domingo, 26 de mayo de 2024

Enemigos

 


Si quieres no tener enemigos, no tengas patria ni religión ni ideología; no tengas familia ni propiedades ni emociones ni vivencias.

 

Si quieres no tener enemigos, anúlate por completo, no te definas, no te postules, no te comprometas, vive en la inopia, se inocuo, no pintes nada en ninguna parte nunca.

 

Si quieres no tener enemigos, cede ante cualquiera, no te opongas a nadie, no reclames nada, cumple tus obligaciones sin exigir tus derechos.

 

Si quieres no tener enemigos, silencia tu palabra, renuncia a tus sueños, resígnate a carecer también de amigos.

 

Si quieres no tener enemigos, si quieres garantizártelo absolutamente y por completo, muérete sin más.

 

Y aun así es posible que todavía haya alguien que se invente una excusa para odiarte y acuda a escupirte al cementerio.  


domingo, 19 de mayo de 2024

Contra el absurdo

 


Yo te maldigo, oh absurdo, padre borracho que maltrata a sus hijos, hijo sinvergüenza que humilla a su padre, madre avarienta que esconde sus pezones rezumantes de leche, bebé prematuro que nace riendo y mofándose del dolor de su madre descuajada.

Yo te desprecio, oh absurdo, alimaña desdentada, rata pestilente, oruga urticante que atraes con brillo de luciérnaga, gorrino que se alimenta de sus propias heces y engorda y engorda hasta reventar en plena noche.

Yo te odio, oh absurdo. ¿En qué momento sembraste tus huevos en el cerebro de los hombres para que en él creciesen tus larvas? Te odio porque haces que los hombres se comporten como un virus, cometan locuras indignas y persigan sueños mutilados.

Yo te condeno, oh absurdo, patrón de los imbéciles, que te adoran mientras te riegan con su baba. Te condeno por alimentar con leña verde el fuego fatuo de las intenciones putrefactas y dar cobijo en tus cloacas a la maldad de la vida, por orinar en la nieve de la que brotan los manantiales y escupir en la cara a los hombres de buena voluntad.

Yo me cago en ti, oh absurdo, y si pudiera te enterraba en un abismo del inframundo bajo mil toneladas de nubes.