jueves, 27 de noviembre de 2025

Taxi


Montaron en Barajas y venían ya discutiendo, pero en el taxi arreció la discusión y él se enfadó tanto que a la altura de Cea Bermúdez me mandó parar y abandonó precipitadamente el vehículo con un rotundo “¡Hasta nunca!”. La mujer se quedó allí pasmada, llorando desesperadamente con la cabeza oculta entre las manos y la espalda doblada hasta las rodillas. Yo continué hasta la dirección que me habían dado al principio, pero al llegar allí ella seguía en el mismo estado y no se movía ni hacía ninguna intención de bajar. Por fin levantó la cabeza y me miró con sus ojos arrasados:


—Esta ya no es mi casa.


Tenía una mirada tan triste que estaba hermosísima. Sentí una punzada enorme de compasión en el pecho:


—Yo vivo solo. Y tengo una habitación libre.


Sonrió levemente. Desde entonces no ha dejado de sonreír. Con su sonrisa me acuesto y con su sonrisa me levanto.

LOVE

 


Mereciera el amor

tener palabra más larga;

y me parece, por eso,

un tanto injusto mi idioma.

 

Pero no me quejo del todo;

bien podemos darnos

con un canto en los dientes:

un triste monosílabo

es

en inglés.

jueves, 20 de noviembre de 2025

Pensamiento del día

A la buena gente todo le parece mejor: el mundo, la vida, la propia gente... ¿No merece la pena ya solo por esto formar parte de la buena gente?

miércoles, 19 de noviembre de 2025

ANESTESIA GENERAL

 

No eres perfecta

y quererte, a veces,

hace rasguños.

 

Para vivir contigo

se necesitan

agua oxigenada

y diez tiritas.

 

Y para vivir sin ti,

anestesia general.


El terapeuta

 

Tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal. Hasta que llegó el nuevo terapeuta, mandó a la mierda la terapia familiar, la terapia psicoanalítica y psicodinámica, la terapia cognitivo-conductual, la terapia humanista, la terapia sistémica, el yoga y el mindfulness, y les sacó del maldito trigal y les condujo hasta el prado en el que pastaban las vacas. Mano de santo, oye. ¡A tomar pol saco la tristeza!

(El terapeuta, que no descansa, está ahora tratando con electroshock el trauma de las vacas supervivientes).

sábado, 15 de noviembre de 2025

BALADA PARA CAMUFLARME

 


Si yo declarase

todo lo que siento

llenaría de palabras

hasta el último desierto.

 

Si yo no acallara

mi alma y mi pensamiento,

hasta en otra galaxia

se oiría su estruendo.

 

Por eso me callo,

me camuflo en el silencio,

hombre de pocas palabras

y procesiones por dentro.

 

¡Que llueva, que llueva

y que sople el viento,

que todo lo ensordezcan

ventiscas y aguaceros!

 

El Paraíso

Cuando Dios nos expulsó del Paraíso nos vinimos a este pueblecito de la España profunda. En vez de querer congratularnos con Dios, nos enfadamos con él y nos hicimos ateos recalcitrantes. ¿Para qué queríamos a un Dios Padre que nos castigaba tan cruelmente al primer error que cometíamos?

A veces vienen los Ángeles Exterminadores a amenazarnos, pero los invitamos a almorzar en la bodega, les sacamos choricillo casero de la matanza y el jarro de vino y se van más contentos que unas Pascuas sin haber desenfundado sus terribles espadas de fuego y azufre.

Sabemos que Dios existe. ¡Como para no saberlo! ¡Si fue él quien nos echó del Paraíso sin dejarnos ni rechistar siquiera! Pero nos negamos a reconocerle: ¡que se fastidie el viejo gruñón! Si quiere que le adoremos, que nos permita regresar al Edén. ¡Aunque yo ya no sé si cambio mi pueblo ni por el mismísimo Paraíso!

martes, 4 de noviembre de 2025

Misivas 4

 

Estimado señor Freud:

Habiendo llegado hasta mí su fama como intérprete de los sueños, me dirijo a usted para consultarle sobre un sueño recurrente que tengo desde hace meses y que no sé cómo considerar, por lo que le solicito consulta y, a pesar de la distancia, no me importaría trasladarme a Viena, si usted lo ve conveniente y hay algún atisbo de interpretación. Le anticipo el sueño por si quiere ir analizándolo.

Pues resulta que sueño que salgo de mi casa de Tomelloso y entro furtivamente en el convento de las Descalzas saltando con portentosa habilidad por encima de las bardas y me dirijo sigilosamente a la celda de sor Angustias, cuya puerta hallo entreabierta, pues ya me está allí ella esperando flagelo en mano para, tras desnudarme desgarrándome como una bruta las vestiduras, someterme a una violentísima sesión de azotes con la que gozo tanto que alcanzo el paroxismo y me derramo en cascada levitando a medio metro del suelo. En ese momento cesa de golpe la tentación, caigo y me doy un buen morrazo contra el suelo de la celda, que en verdad es el de mi habitación, pues resulta que coincide con que me he caído de la cama y despierto con el porrazo.

No sé cómo interpretar este sueño y me preocupa sobremanera, cuanto más por varias contradicciones que se aprecian en él. Lo primero, que yo no vivo en Tomelloso ni he estado allí jamás ni sé si tiene convento o no tiene convento ni, si lo tiene, si es de descalzas o de calzadas, que nada sé yo de monjas ni he estado nunca en ningún convento ni he tenido trato ninguno con monjas. Tampoco conozco a ninguna Angustias, ni sor ni sin sor; ni tengo asomo de masoquista, más que en sueños, por lo que se ve, porque en la vigilia soy tan delicadito que no dejo a mis amantes ni que me pellizquen el culo. Y por encima de todo, que a mí no me gustan las monjas, ni las mujeres siquiera, pues soy maricón de nacimiento, y de los gordos, y lo que me atraen son los hombres hechos y derechos, preferiblemente tirando a gruesos, con barba y cuanto más velludos y más brutos, mejor. Salí del armario con 5 años, un día que nos pusimos cuatro amigos a jugar a los médicos y yo me pedí ser la enfermera.

Es por todo ello que este sueño me inquieta y desazona en extremo y está abriendo grietas profundas en mi identidad sexual, social, emocional y psicológica, llegando últimamente a afectar a mi vida diaria. Ayer, sin ir más lejos, me crucé por Carabanchel, que es donde vivo, con una pareja de monjas y pareciome que la de la izquierda me guiñaba un ojo, picaruela. No sé, no sé qué me está pasando, pero estoy preocupadillo. Ruego a usted, señor Freud, que se ocupe de mi caso a la mayor brevedad posible, antes de que ocurra algo irreparable.

Agradecido de antemano,

                        Honorio Solano Sombría, 

anticuario especializado en lámparas y candelabros.

ME HE DESPERTADO

 


Me he despertado

y no estaba la mañana.

¿Qué hacer con la vida

antes de la madrugada?

 

Me he despertado

mucho antes del alba.

¿Qué hacer con los sueños

en la noche cerrada?

 

Me he despertado

con la vida apagada.

¡Mejor me duermo,

a soñar con la nada!

 

domingo, 2 de noviembre de 2025

Pensamiento del día

No se puede soñar donde no dejan dormir.

Contrición

Ahora me pesan todos los reproches que te hice, todas las recriminaciones, todas las malas palabras que te dirigí. Ahora me arrepiento, inútilmente ya, de mi mal carácter, de mis gruñidos perpetuos, de mis quejas constantes: que si la comida no está buena, que si la ropa no está planchada, que si la casa no está limpia, que si te estás poniendo gorda, vieja, fea; que si ya no me vales para nada.

¡Qué fácil es cebarse en el otro cuando es sumiso y aguanta y no se rebela y pone la otra mejilla y no devuelve los golpes y no ataca ni de frente ni a traición! ¡Qué cómodo es portarse mal con aquel del que no se espera mal alguno! Así eras tú y así de injusto y de tirano me hice yo con tu amor y tu bondad.

Ahora me duele en el alma y me arrepiento. Ahora que sé lo que cuesta hacerse la comida, lavarse la ropa, limpiar la casa y ser un viejo que no le importa a nadie. Ahora daría lo que fuera por tenerte en casa, llegar, darte un beso, poner la mesa mientras tú ultimas la comida, sentarme y decir, antes siquiera de probarlas: “¡Qué ricas te han salido hoy las lentejas, cariño!”

A LA ORILLA DEL MAR

A la orilla del mar

te di un par de besos

y siete sirenas

se murieron de celos.

 

¡Cómo lloraban los peces

siguiendo el cortejo

hasta enterrar en el agua

sus escamados cuerpos!

 

Me dio tanta pena

que ya solo te beso

en cuevas profundas

o en mitad del desierto.