viernes, 24 de julio de 2026
El despertar
martes, 21 de julio de 2026
ANCESTROS
Los
ancestros de mi hermana
son
los mismos que los míos,
pero
ella ha salido rana,
yo
salí correcaminos.
Se
ve que salen diversos
los
hijos del mismo padre:
puede
que el uno maúlle
y
por contra el otro ladre.
Es
mi hermana más pianta
y
yo soy más ladrador
porque
ella salió a mi madre,
yo
al abuelo Nicanor.
“¡Si
no parecéis hermanos!”,
los
que nos tratan comentan,
aunque
a los dos nos hicieron
—sobre
eso no quepa duda—
con
las mismas herramientas.
El último terceto
Por la noche, antes de acostarme, había leído el soneto “Amor” de Juana de Ibarbourou y mientras me lavaba los dientes se me había ocurrido a mí el primer cuarteto de otro soneto relacionado con ese mismo tema. Le anoté en el cuaderno que siempre tengo junto al lavabo y me fui a la cama tratando de pergeñar el segundo cuarteto. Algo se me iba ocurriendo, pero me quedé dormido y se acabó.
Lo retomé a la mañana siguiente. Con los motivos entrevistos la noche anterior mientras me quedaba dormido y lo que se me ocurrió bajo la ducha, terminé de vestirme, cogí el cuaderno de lavabo, que bien puedo así llamarle, y añadí el segundo cuarteto, con rimas diferentes al anterior, que me gusta más así y es más fácil.
Abordé la composición del primer terceto ya en el coche, de
camino al dentista. Entre semáforo y rotonda no tardó en venírseme a la mente
la idea que necesitaba y logré ponerla en tres endecasílabos con rima CDE justo
cuando aparcaba.
Ya solo quedaba lo más difícil, el tercero de remate, que es
como una tuerca con arandela y ha de cerrar el soneto a la perfección tanto en
la rima como en la idea. O sea, que hay que dar con la idea de remate y
ajustarla a esa rima CDE configurada en el terceto anterior.
Pues a ello me dispongo ya reclinado en la tumbona de mi
dentista, la doctora Ana. Y pienso Mira tú que bien, que así me distraigo
mientras me hace la endodoncia y sufro menos.
El pinchazo de la anestesia y no puedo pensar en el terceto. El
traqueteo del taladro en la muela 26 y no me concentro en el terceto. Los
urgues y reúrgues en el diente con la lima, el tiranervios y el escariador y cualquiera
piensa en el terceto… Los aparatejos de comprobar que se ha matado el nervio y
el terceto a la porra. Los emplastes del sellado provisional y no hay terceto
que valga.
Cuando me levanto de la tumbona dolorido y con la
recomendación de tomar paracetamol cada 4 horas si hace falta y paso por caja y
pago 220 euros y me marcho para mi casa con cita para la reconstrucción dentro
de 15 días, lo que se me ocurre no es un terceto de amor, sino un terceto
satírico contra los dentistas, que, además, me sale a la primera, como dictado
por una musa desdentada y con halitosis. Así que cuando llego a casa, cojo el
cuaderno de lavabo, añado las dos estrofas ideadas en el coche y las remato con
el terceto odontológico. Conservando las rimas originales y retocando los
versos de amor (algunos casi nada) para reajustarlos al nuevo tema dentrífico,
me ha quedado un soneto-diatriba niquelado. Solo que no os le puedo mostrar
aquí, porque, aunque es poco probable, siempre existe la remota posibilidad de
que pudiera leerle la doctora Ana.
Y todavía tengo pendiente la reconstrucción.
martes, 7 de julio de 2026
SIN TU MIRADA
Sin tu mirada
no veo nada,
soy un ciego
con melanoma
en la piel del alma,
soy un topillo
que se deslumbra
con la penumbra
de la alborada.
Sin tu sonrisa
no tengo risa,
soy un triste
que se resiste
a beber brisa,
soy un sonámbulo
caminando descalzo
por una cornisa.
Y sin tu abrazo
todo es ocaso,
niebla y penuria,
feria de andrajos,
ciruelo al que llega
bandada de grajos,
rastrojo sin cigarras,
huerto invadido
por los yerbajos.
Si no me esperases,
¿para qué dar un paso?
En suma, dulce amada:
que si Dios, que si fe,
que si ideas, que si patria,
patrimonio y riqueza,
que si logros, que si fama;
a mí todo eso
no me importa casi nada;
lo que me importa es la vida
y la tengo bien calada
y si quieres te digo
lo que es:
sintigo
una bobada,
y al revés.
Fiesta en la plaza
lunes, 29 de junio de 2026
Fábula de la coneja y la zorra
La coneja, por chinchar a la zorra, presumía de paridora y la decía:
viernes, 19 de junio de 2026
El tío Mostelas
El tío Mostelas era el borrachín del pueblo. En ir a echar un traguillo de vino a la bodega se le pasaban las mañanas y las tardes. Y aun así no lograba apagar esa sed tremenda que le entró cuando se le murió su Marcelina, que era buena y dulce y sonriente y siempre llevaba en el bolsillo del mandil confites para dar a los niños cuando nos mandaba a algún recado.
jueves, 18 de junio de 2026
EL BACILO DE LA VACILACIÓN
Cuando
me infecta el bacilo
de
la vacilación,
dudo
de todo,
hasta
de mi condición
sexual
—que
hasta ahora es la normal—
y
todo me parece mal
y
no sé qué hacer,
si
irme a dormir
o
desaparecer
en
el amanecer;
si
ponerme a escribir
o
ponerme a leer,
si
hacer un sudoku
o
una sopa de letras
o
si mirar cuatro tetas
en
internet;
si
recitar a los poetas
de
la generación de posguerra
o
irme a la sierra
a
hacer una ruta.
¡Mecagüen
la puta!
¡Será posible
que dude tanto
desde
que me levanto
hasta
que me acuesto!
¡Dura
menos
mi
determinación
que
el agua en un cesto,
copón!
Y
no sé si coger la raqueta
para
ir al frontón
o
mejor la bicicleta,
aunque
tuve un reventón;
si
bajar por la escalera
o
coger el ascensor,
si
comprar en Mercadona
o
ir al Carrefour,
si
ponerme el polo blanco
o
el azul,
si
escuchar a Celia Cruz
o
a Amancio Prada
cantando
a Rosalía.
¡Y
en estas vacilaciones
se
me va pasando el día
sin
atar una escoba
ni
dar un palo al agua!
¡Esto
no es normal,
chaval!
Que
dude si escuchar un disco
de
jevi metal
o
ver la película
de
Atracción fatal,
si
hacer ejercicio
o
entregarme al solitario vicio
de
la meditación,
si
tomarme un cubata
o
un paracetamol,
o
las dos cosas;
si
catalogar
mi
colección de mariposas
mientras
me tomo un café
¿o
mejor una cerveza?
¡Qué
puta cabeza!
Mejor
me bajo a la piscina
a
nadar a crol
—¿o
a braza?,
¿o
a mariposa?—
y
a contemplar a las vecinas
en
esas tangas finas
y
juzgar la diferencia
entre
vejez y adolescencia
por
el volumen de la grasa,
y
así me distraigo un rato
con
este remedio barato
y
mientras cavilo
por
lo menos no vacilo.
¡Es
que dudo tanto!
¡Qué
espanto!
Tanto
y tanto dudo
que
mira como sudo.
Pero,
bueno, ya luego se me pasa
y
vuelvo a mi rutina,
que
es ir a la cocina,
abrir
el frigorífico,
coger
una loncha de cecina
o
un muslo de pollo en pepitoria
o
dos gramos de caviar
o
una rodaja de lomo
o
un torreznillo de Soria
y
ya sin vacilar,
zampármelo
con aplomo.
Y
se acabó la historia.
Aquí
paz
y después gloria.
Pospoema:
(Y
tú, lector adusto,
que
leíste este poema
con
gran susto
y
mayor disgusto
y
pensando: “¡Vaya mierda!”,
no
se te pierda
de
vista
que
le escribe un gran artista
y
no cualquier correveidile,
y
que entre vacilación y bacilo,
lo
que hay es mucho vacile:
pues
la guasa
que
el poeta aquí se trae
es
porque usa “vacilar”
con
la acepción quinta de la RAE.)
domingo, 7 de junio de 2026
ACRÓSTICO PARA ÁNGEL REJAS GONZÁLEZ-PALENCIA CON MOTIVO DE LA COMIDA CELEBRADA CON FAMILIA Y AMIGOS POR SU 70 CUMPLEAÑOS EN EL RESTAURANTE TRIGO, DE LEGANÉS
Pues lo dicho en el título: con tal motivo escribí a mi amigo el siguiente acróstico, que leyó a los postres mi señora esposa, Lola, asistente también en calidad de amiga, pero poco dada a la escritura.
ÁCRÓSTICO PARA ÁNGEL REJAS GONZÁLEZ-PALENCIA EN SU 70 CUMPLEAÑOS
AMIGOS, ESA ES LA PALABRA
EXACTA, ÁNGEL;
NO BUSQUES MÁS EN EL
DICCIONARIO DE LA RAE.
GOZA DE TODOS LOS QUE
ACAPARASTE HASTA HOY
EN TU FECUNDO DEAMBULAR
POR ESTE MUNDO,
LOCO, SÍ, PERO TUYO Y
NUESTRO, Y MENOS LOCO COMPARTIDO.
RUMBO AL FUTURO PONEMOS
CONTIGO
EN ESTE ACTO DE TU 70
CUMPLEAÑOS.
JUNTOS VAMOS, QUE TIEMBLE
EL HORIZONTE,
AMPLÍESE EL PLAZO DE LA
VIDA.
SOMOS AMIGOS Y ESO NOS DA
DERECHO A MUCHAS ALBORADAS.
GOZA, SÍ, DE TUS AMIGOS,
QUE AQUÍ ESTAMOS.
OTROS SE TE HABRÁN QUEDADO
POR EL CAMINO.
NINGUNO PERDISTE, CREO,
POR FALTA DE VIRTUD O CAUSA VANA.
ZAFARTE PUDISTE DE ALGUNO
QUE PARECÍA Y NO ERA.
AHORA Y AQUÍ TIENES A LOS
QUE TÚ HAS QUERIDO,
LOS QUE TAMBIÉN HEMOS
QUERIDO QUERERTE.
ESTAMOS AQUÍ PARA AMIGARTE
UN POCO MÁS TODAVÍA,
ZÁMPATE LA MIGA DE TANTO Y
TAN BUEN AMIGO Y AMIGA.
PIENSA CUÁNTAS VIVENCIAS,
EMOCIONES,
ANÉCDOTAS, SUCESOS,
CHASCARRILLOS…,
LOCUAZMENTE HEMOS
COMPARTIDO
EN TODOS ESTOS AÑOS TAN PRÓDIGOS
EN AMISTAD.
NO MIRES MUCHO ATRÁS, SIN
EMBARGO;
CENTRA TU ATENCIÓN EN EL
FUTURO:
INVÍTANOS A OTRA COMIDA
ANTES DE CUMPLIR LOS CIEN.
©Adrián
San Juan, junio de 2026
Mi abrigo Rejas
Ayer, sábado 6 de junio, cumplió 70 años uno de mis mejores y más antiguos amigos, Ángel Rejas. Con tal motivo celebró una comida en el restaurante Trigo, de Leganés, en la que reunió a unos 50 amigos de todas sus etapas vitales. A los postres se leyeron textos y se entregaron regalos. He aquí el textículo que yo escribí para la ocasión y que leí ante el cumpleañero y los invitados:
MI ABRIGO REJAS
Mi abrigo Rejas es un tripo cojonudo; las dos cosas: cojo y nudo. No hay orto igual ni padrecido en todo el multiverso. Te cuenta unas histerias que te caes de culo. Y lo mejor de tordo es que no se las imprenta, kebab, sino que le han pasado de cerdad. Con él no te aburras, no, descuida.
En lo pezonal, es un tipo campichano, simpatético, extroinvertido, vitralista. Con gente así da busto, coño. Es uno de esos indivisos que a nadie dejan indigente, que siempre apotran algo con su particular forma de ser y estar, verbos copulativos y que se construyen, por tanto, con predicado nomianal.
En lo social, mi amigo Rajas es una penosa maravillosa, un ser de mar y luz. De Mariluz, sí. Y también de Juli, por supuesto. Por su puesto de esposa, quiero decir. Mi ambiguo Rejas es un hombre único, espacial, genital, un superdonato de la conversación, un hombre comprometido con sus ideas políticas, poéticas y patéticas; un luchachador incansable, un indialista en un mundo mezquino, un don Cipote moderno que no se arredra ante las casas perdidas y lucha a bazo partido contra los gigantes y contra los molinos de viento, de cuerda y de percusión.
Cuantos hemos tenido la porzuna de conocerle, nos sentimos inmensamente afrutados y queremos hoy darle mil grasas por todo lo que él ha aportado a nuestras birras. Así que, querido abrigo Rejas, grasas, grasas y más grasas de todo corazón. Es un auténtico placer estar hoy aquí con trigo (y encima en el restaurante Trigo) y contemplar en vivo y en directo tus 70 anos tan bien llevados.
©Adrián San Juan, junio 2026
jueves, 4 de junio de 2026
AL NACIMIENTO DE ALICIA (4 JUNIO 1996)
Hoy hace 30 años que soy padre. Aquí os dejo el poema que improvisé por aquellos días en mi agenda de profesor de instituto, posiblemente en algún recreo. Mucho he disfrutado de esta niña cuando era pequeña y la llamaba "Cucolotis" (porque era muy cuca y llevaba pañales Dodotis). Y mucho nos queda aún por vivir y disfrutar juntos. ¡Muchas felicidades, Alicia!
AL NACIMIENTO DE ALICIA
(4
junio 1996)
Has
arribado a la playa
con
la pleamar
y
tus huellas en la arena
ninguna
marea
las
podrá borrar.
Coronaste
el horizonte
justo
al amanecer
y
ha servido el sol naciente
de
escaño para tus pies.
Has
llegado hasta los campos
cuando
grana el cereal.
¡Eres
la mejor cosecha
que se podría soñar!
viernes, 29 de mayo de 2026
Muerte de Lee Morgan (Trompetista norteamericano de Jazz. Nueva York, 19 febrero 1972)
lunes, 25 de mayo de 2026
Suicidios habituales
Todos los domingos después de misa saco un hueco para acercarme hasta el precipicio de Punta Blanca. Allí me siento sobre la roca viva, al borde, con los pies colgando sobre el abismo. Y en esa postura reflexiono sobre la vida y la muerte. Sobre la vida que me ha tocado morir y sobre la muerte que me ha tocado vivir.
BLUES DEL INFIERNO
Si
tienes un mal día
te
conviene escuchar blues,
oír
gemir a un negro
que
no alcanza a ver la luz,
regodearte
en su lamento,
¡a
lo mejor por dentro
eres
negro también tú!
Si bajas al infierno
verás a Belcebú
triste y acojonado
cantando solo un blues.
Si bajas al infierno
verás a Lucifer
solo y acojonado,
baja a cantar con él.
Si bajas al infierno
verás solo a Satanás,
allí te está esperando
que le marques el compás.
Si
tienes un mal día,
si
arrastras una cruz,
si
la melancolía
es
más fuerte que tú,
si
en vez de vida, a cuestas
ya
llevas tu ataúd,
no
pierdas más el tiempo,
sumérgete
en el blues.
Si bajas al infierno
verás a Belcebú
triste y acojonado
cantando solo un blues.
Si bajas al infierno
verás a Lucifer
solo y acojonado,
baja a cantar con él.
Si bajas al infierno
verás solo a Satanás,
allí te está esperando
que le marques el compás.
Si
te tienen angustiado
tus
problemas de salud,
si
estás jodido en el trabajo,
sumérgete
en el blues.
Si
no te es fiel tu moza
y
te corona la testuz,
si
te van a echar del piso,
sumérgete
en el blues.
Si bajas al infierno
verás a Belcebú
triste y acojonado
cantando solo un blues.
Si bajas al infierno
verás a Lucifer
solo y acojonado,
baja a cantar con él.
Si bajas al infierno
verás solo a Satanás,
allí te está esperando
que le marques el compás.
Si
tu esposa te ha dejado
por
golfo y por gandul,
si
todo lo ves negro,
si
ya no hay nada azul,
si
te ladra hasta tu perro,
si
todo es ingratitud,
si
estás hecho una piltrafa
sumérgete
en el blues.
Si bajas al infierno
verás a Belcebú
triste y acojonado
cantando solo un blues.
Si bajas al infierno
verás a Lucifer
solo y acojonado,
baja y canta con él.
Si bajas al infierno
verás solo a Satanás,
allí te está esperando
que le marques el compás.