miércoles, 24 de septiembre de 2025

El poeta habla al amor y le pone condiciones (soneto)

 

Si vienes a poner una sonrisa

en quien no encuentra encanto a la tristeza,

ya estás tardando, ven a toda prisa,

que te recibiré sin aspereza.

 

Si vienes a llenarme la cabeza

de sueños que no se hagan desengaño,

apresúrate, ven con ligereza,

si no vienes a hacerme ningún daño.

 

Pero si vas a darme cruel tormento,

a llenarme la casa de amargura,

a penar a lo largo del camino,

 

márchate en cualquier ráfaga de viento,

piérdete en la tiniebla más oscura,

crúzate con cualquier otro destino.

domingo, 21 de septiembre de 2025

Highway To Heaven

De rodillas ante el Señor, Magnífico En Toda Su Furia, cuatro greñudos desmelenados sudan la gota gorda y aguantan el rapapolvos, sus albas túnicas trocadas en chupas de cuero rematadas con tachuelas, pantalones vaqueros de pitillo, zapatillas de deporte y en la solapa una chapita de Led Zeppelin. La bronca fue monumental:

—…Que parece que no tenéis ni dos dedos de frente, ¡hostias! ¡Y que no os vuelva a ver yo con estas pintas cutres! ¡Os quiero inmaculados, como os creé al principio de los tiempos! —concluyó el Señor con el ceño fruncido sobre su único ojo y la blanca barba erizada de cólera. Jesucristo les miraba con cierta conmiseración, porque es más moderno que su Padre y le gusta el rock (sabe que no es la música del Diablo) y el Espíritu Santo revoloteaba por allí pero no dijo ni pío.

Al cerrar tras de sí las puertas de la Gloria, “Joder, troncos —les dijo a sus colegas el que era custodio del batería—, a la letra de esta percata tan bestial que nos acaba de echar el Menda Supremo le metemos una percusión de la Hostia y un riff de guitarra de Dios te ampare y nos queda un tema heavy metal del copón para el concierto que tenemos que dar el sábado en las fiestas de Los Ángeles de San Rafael. Yo le titularía Ni dos dedos de frente”. ¿Qué os parece?”

— ¡Como Dios! —contestaron al unísono los otros tres.

TREN DE CERCANÍAS

 


No veo ángeles de la guarda.

No veo aquí sentados demonios tentadores.

Solo veo gente que viaja,

gente que va a Madrid.

¿A qué irá toda esta gente a Madrid

un viernes a media mañana?

 

Ir a Madrid era para mí un suplicio cotidiano

cuando era un Sísifo estudiante

y tenía que ir cada mañana a la facultad de filología.

Ahora ya, 35 años después y jubilado,

cojo el tren por placer, viajo tranquilo,

igual da si llego a y veinte que a menos cuarto:

la mañana es para mí y mis ocios.

Seguro que de todos estos pasajeros

soy el único que va a comprar entradas para el teatro.

 

Aquí viaja el chaval hispano que escucha música

a todas horas

y las dos moritas que van con el carro de la compra,

seguramente a algún mercadillo

donde todo sea más barato.

Hay jóvenes y viejos.

los viejos tal vez irán a sus consultas médicas

a que les revisen su taleguilla de achaques.

Los jóvenes, a sus trabajos

o a sus estudios

(pero no veo libros, ¿los llevarán en la mochila?).

Casi todos van con su mochila a cuestas

y su móvil en la mano.

Sólo yo me he traído un libro, que no leo

porque descubro que es mucho más interesante

observar a la gente y especular sobre sus vidas.

 

En el vagón algunos leen, pero en el móvil;

otros en el móvil ven vídeos o series,

otros escuchan música.

Algunos, con el pinganillo puesto, hablan

interminablemente

con gentes que estarán al otro lado:

al otro lado de la línea,

al otro lado de la vía,

al otro lado de la ciudad,

tal vez al otro lado del océano.

 

El viaje en el tren de cercanías es un doble viaje:

el viaje a tu destino de Recoletos y el viaje

de ir viajando por la vida tuya y de todas estas gentes

sobre cuyas vidas curioseas.

Te fijas y tratas de diferenciar

entre la negra latina y la negra africana

(creo que esta última es un poco más negra

y más azul).

Intentas discernir si esa mujer,

que claramente es del este,

es búlgara, rumana, polaca, ucraniana o rusa.

A ver si habla en su idioma

y algo deducimos por el acento,

aunque no estamos muy versados en lenguas.

Los españoles somos cuatro. Tenemos otra pinta.

Pinta, pinta, gorgorinta.

 

Esta composición multirracial de los vagones

y de la vida

me parece a mí ahora

(porque en mi juventud no la había)

un chollo para los jóvenes que buscan novia,

pues la pueden escoger a su gusto de cualquier raza,

o probar de todas las razas

a ver cuál es la que más les satisface.

Muchachas hermosas de todas las razas

están al alcance de los ojos y del corazón.

A mí me hubiera gustado tener una novia morita

que se llamase Axa o Fátima o Marién,

aunque no fuese de Jaén,

pero nunca he tenido corazón más que para mi Lola,

y no porque mi corazón sea pequeño,

sino porque mi Lola es infinita.

 

Ahora pasa un hombre de vagón en vagón

vendiendo su miseria en forma de chupachups.

En Zarzaquemada monta más gente

que la que ya venía en el vagón,

tanta que casi se llena.

Una señora mayor pregunta

a dónde va este tren.

Una chica la advierte de que se ha equivocado

de dirección.

¡Qué miedo ser viejo! Da más miedo

que morirse.

Ahora sí que percibo algún demonio.

Ahora sí que presiento algún ángel guardián.

Pero no son míos. Para mi bien

y para mi mal, hace ya casi medio siglo

que renuncié al Paraíso

para escapar de todos los infiernos.

 

Son las 11 de la mañana y hace 24 grados,

según el panel luminoso de “próxima estación”.

Estamos a 19 de septiembre,

así que próxima estación el otoño.

Yo me bajo en el otoño.

El otoño es la estación más bonita del año

hasta que llega el invierno.

La manía de los juegos de palabras

no se me quita ni con estropajo de aluminio.

 

Acaba de montar una chica

que, en vez de llevar los pendientes en las orejas,

los lleva en las narices y en los labios.

Aunque es guapa,

a mí no me darían ganas de besarla,

el jugoso y tibio labio pervertido

en quincalla canalla.

 

En fin, se anuncia Atocha.

Os dejo, que tengo que hacer trasbordo.

 

sábado, 13 de septiembre de 2025

Música extremada, 2: Terapia de boleros

“No merezco escuchar más que boleros”, se dijo; tal era su abatimiento y tan baja se le había quedado la autoestima tras el traspié que había dado con Azucena, pues bailando un agarrado en la verbena se le había escapado la mano al culo mientras la arrimaba la cebolleta; y ella, que todavía no estaba preparada ni psicológica ni eróticamente para recibir caricias a sotavento y presiones pélvicas, le había arreado un sopapo de los de aúpa en mitad de la plaza y le había dejado allí plantado y con cara de pasmo tras llamarle “asqueroso”, no una, sino tres veces, delante de todo el pueblo, que hasta el vocalista de la orquesta se quedó con la boca abierta, pero tan abierta que se le encajó la mandíbula y luego no podía ni cerrarla para seguir cantando y por poco se acaba allí la función.

Mientras escuchaba de fondo la pachanga de la plaza, puso en su viejo equipo Akai M-640 un CD de Machín en la opción de reproducción en bucle y se apoltronó en el sillón, mortificándose horas y horas de remordimiento y compás, pensando en su Azucena, que tal vez se le hubiese deshojado ya para siempre por culpa de su maldito arrebato erótico, y dejando que le macerase lentamente el alma con el eficaz adobo sentimental de la letra y la música de Toda una vida.

jueves, 11 de septiembre de 2025

El poeta arremete contra la ingratitud de los desamorados (Soneto)

¡Acusáis que el amor os ha robado!

¿Y qué teníais antes que llegara?

El corazón baldío y mala cara,

la misma que al marcharse os ha dejado.

 

Pero mientras duró pintó sonrisas

en vuestros rostros, que eran solo eriales,

y os quitó cien penurias y cien males

con los mil cascabeles de sus risas.

 

Ya sabíais que no es perpetuo, eterno,

que es un trozo de cielo en el infierno,

una luz incrustada en la negrura.

 

Sabíais que lo bueno poco dura;

y vuestro amor, tan frágil y tan tierno,

murió con la primera calentura.

domingo, 7 de septiembre de 2025

Cuento chino


El joven Ching Hao fue rechazado por la bella Sheo Lin, la de alondras en los labios, y de resultas de su amargo desengaño se hizo filósofo y escribió 1.200 aforismos contra el amor. Gracias a ellos alcanzó notoriedad en toda china e influyó decisivamente en la mentalidad amorosa de su pueblo durante casi un siglo, hasta que subió al trono el emperador Shien Hu, el enamoradizo, y los hizo destruir y borró su rastro y persiguió su memoria, de modo que hoy, muchas dinastías después, nadie recuerda ni uno solo de ellos, y sí, en cambio, aquel que el Emperador hizo figurar en el Pórtico de la Verdad: “Eres un dragón y no una culebra: ama y deja de arrastrarte”.

viernes, 5 de septiembre de 2025

AMAR EL MAR (canción de ausencia para el final del verano)

 

Amar el mar,

soñar las olas

que prometen efímeros besos,

besos que, como ellas,

vienen

y al punto se van;

dejarse acariciar en la siesta

por el recuerdo de la brisa

orlada de gaviotas.

 

Amar el mar,

volver a su orilla

y encontrar alguna mañana,

entre los despojos

que la resaca deja en la playa,

tu amor

de vuelta,

aquel que se llevó la marea

en cuanto me interné terruño adentro.